La analogía del tronco

Metabolismo de los sustratos energéticos

En alguna ocasión, dando clase de Educación Física en el instituto, he hecho a los alumnos una pregunta simple y escueta:

- "¿Por qué comemos?".

La respuesta, aunque parece de lo más evidente, invita mucho al debate. Son múltiples las respuestas que dan los chicos: para vivir, porque si no nos moriríamos, porque está muy buena la comida, para crecer... Al final, afinando un poco, llegamos a la conclusión de que necesitamos obtener energía de los alimentos para poder vivir, movernos, hacer deporte, etc. La comida es nuestro combustible, del mismo modo que el motor de un coche necesita gasolina; o un ordenador requiere de electricidad para poder funcionar. 

Con esta pequeña introducción, ya "nos metemos en faena" para hablar un poco de temas relacionados con la bioquímica, fisiología y/o anatomía como pueden ser el metabolismo, la homeostasis, la producción de energía, etc. Pero mejor no os "doy la paliza" con aburridos tecnicismos y vamos directos al grano.

En este post, os voy a tratar de explicar cómo se utilizan los distintos sustratos energéticos de los que disponemos a través de los alimentos. Para ello, voy a valerme de una analogía:


Según os cuento en el vídeo, nos encontramos con 2 sustratos energéticos principales: 
  • Los glúcidos o azúcares. Coloquialmente se conocen con el nombre de hidratos de carbono, aunque esta terminología no es muy científica (cuando se descubrieron las moléculas llenas de "Cs" y "Hs", se pensó inicialmente que eran "carbonos hidratados"). Ya hemos visto que, del mismo modo que hay diferentes grosores de troncos, también hay azúcares que se consumen antes (producen menos calor/energía) y glúcidos que tardan más en arder (son mejores para la "chimenea").
Yesca = Azúcares de combustión rápida

Ramas = Azúcares de combustión lenta

  • Las grasas o lípidos. En realidad, es lo mejor que hay para la hoguera. Es el sustrato energético con mayor capacidad de producción de energía que tenemos. Sin embargo, acumular demasiadas reservas energéticas puede tener consecuencias negativas para la salud en muchos aspectos:
    • Sobrepeso para las articulaciones.
    • Colesterol alto (del "malo").
    • Aumento de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.
    • Problemas sociales y psicológicos.
    • Etc.
Tronco = Grasa

Los que tengáis un poco de idea de esto ya os estaréis preguntando que dónde están las proteínas.¡Tranquilidad! Hay muchos temas de los que hablar y ya habrá lugar de tratar a estas macromoléculas formadas por aminoácidos que, además de ser sustratos energéticos en menor medida, cumplen una función principalmente plástica y de construcción.

Aquí os dejo la segunda parte del vídeo para que veáis lo que sucede con las grasas (el tronco) cuando hacemos ejercicio de forma habitual:

Es fundamental tener en cuenta el mecanismo de ignición que procura que podamos aprovechar los sustratos energéticos; nuestra "moneda" de cambio energético: el ATP.

La "chispa" = ATP

Bueno, hasta aquí esta primera entrada sobre "analogías". Siento la calidad del vídeo y del audio, pero en esos tiempos (2012) tampoco tenía mucha idea sobre estas cosas 😅. ¡No os perdáis la siguiente entrada sobre "La analogía del móvil"! Suscribíos al blog para que os notifiquen por email cuando publique algo nuevo. ¡Hasta la próxima! 👋

        

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