Formación académica vs. carácter profesional

Cursillo de natación de verano (Granada)

Corría el año 2000 y yo estaba a punto de terminar mi preciada Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte (el "INEF" de toda la vida, vamos). Por aquellos entonces ya había empezado a trabajar como monitor de natación en la Piscina Universitaria de Fuentenueva, en Granada y, además, acababa de realizar el curso de Entrenador Superior de Natación en Madrid que, en parte convalidaban gracias a tener la Maestría de esta misma disciplina en la carrera. 🏊‍♂️

Algunos de los "machacas" de la época

Nada más comenzar la temporada de cursillos de natación, me tocó dar un grupo de adultos de nivel avanzado (los "machacas"). Yo estaba muy "venido arriba" y quise impresionar a este grupo de nadadores. En cada clase les corregía constantemente la técnica y les daba mil y un consejos para nadar. Me sentía pletórico y tenía la sensación de que los alumnos estaban "flipando" conmigo y de que nunca en su vida conocerían a un monitor mejor que yo. 😎

Más alumnos de nivel avanzado (la mayoría de las fotos son de la temporada de invierno)

Por aquellos entonces, tenía un compañero de fatigas, Jorge Madrid, con el que pasaba todo el día compartiendo horas de piscina, comidas, charlas, etc. Él era jugador de rugby y en la parte de natación "flojeaba" bastante (y menos si se comparaba con "super Marco", claro 😎). De hecho me preguntaba muchas cosas sobre técnica de natación que él desconocía y que, para mí, eran muy básicas. Se podría decir que, yo y mi super-ego lo mirábamos un poco por encima del hombro (aunque, por supuestos, lo admiraba en otros muchos aspectos).

No encuentro fotos de Jorge, pero tengo esta con su hijo, que es su viva imagen 😍

Los cursillos eran quincenales y cada 2 semanas hacíamos rotaciones. Tras haber dado un par de quincenas seguidas a "mi grupo" predilecto de adultos "machacas", hubo una rotación y le tocó a Jorge darles clase. "¡Pobres de ellos!", pensé (o incluso, ¡pobre de él! al que odiarían por ser tan mal monitor...). 

De "tapas" 🍻😋🍔 después del entrenamiento (todo un clásico)

De hecho, recuerdo el primer día que les mandó 800 metros de calentamiento "por la cara" 😱. Luego me venía contando a los pocos días que si les había mandado 1000 metros seguidos 😨. No les mandaba hacer ejercicios de técnica ni les explicaba nada de nada. 🤷‍♂️

En una de tantas cenas y encuentros que organizamos

Yo estaba esperando simplemente a que alguno del grupo viniera a decirme cuánto me echaban de menos; o incluso que ellos mismos empezasen a poner reclamaciones en la piscina o a la empresa directamente; que en Granada con el tema de la "malafollá" 👿 no se andan con chiquitas 😂.


Sin embargo, cual fue mi sorpresa cuando a los pocos días noté una complicidad de todo el grupo con Jorge que me dejó un poco mosqueado 😒 ¿Qué había pasado? 🤔

Tras una barbacoa en casa (sí, el agua necesita bastante cloro 😂)

A base de observar, reflexionar, analizar y, por supuesto, tragarme mi propio ego; me di cuenta de que este grupo de adultos venía a nadar (¡evidentemente!) y no a escuchar "charlitas" que podrían resultar hasta pedantes en algún momento. Teníamos menos de una hora de tiempo y estos "machacas" no venían a pasar frío mientras el monitor sentaba cátedra. Lo que querían era hacer ejercicio y salir del agua con esa sensación tan buena que te deja el deporte tras haber completado un entrenamiento en condiciones. Conmigo quizá se enteraron de alguna cosa que no sabían y pude ayudarles mínimamente a reflexionar sobre algún aspecto de la natación, pero con Jorge se "picaban" entre ellos al tiempo que se divertían y se superaban a sí mismos.

No sólo alumnos, sino también mejores amigos

Toda esta situación me dio que pensar mucho y, por supuesto, me sirvió de aprendizaje. Me di cuenta de que, a la hora de trabajar, no es tan importante el currículum y esa formación teórica que consigues a base de títulos y más títulos, sino que la experiencia es vital y, por supuesto, el carácter profesional que le imprimas al trabajo que haces. Hay que saber adaptarse en todo momento a las situaciones que tienes delante y no simplemente reproducir lo que te han enseñado a modo de patrón universal, "vomitando" lo aprendido como un autómata. Cada grupo es un mundo y, dentro de cada grupo, cada persona también lo es. 

"Waterpolo con pelota gigante"; el clásico del último día de cursillo

A lo largo de mi trayectoria académica y profesional me he cruzado con todo tipo de instructores, monitores, profesores, docentes, pedagogos... Y he podido comprobar que no siempre el tener una plaza fija o un currículo notable es sinónimo de buenas prácticas. La vocación que se tenga y el carácter que se imprima al trabajo que se ha elegido y se realiza es, sin lugar a dudas, la clave del éxito a nivel tanto profesional como personal. 

20 años después, con los "machacas" Don Javier y Gustavo

Por cierto, Jorge luego hizo toda una carrera dedicada al mundo acuático: instructor de socorrismo, buceo, etc. Todo un "crack" del que tuve la suerte de aprender cosas muy valiosas. 💗
         

Comentarios